CAÍDA DEL CABELLO

Karelis es una mujer de 32 años, que viene a nuestra consulta con una queja que le preocupa desde hace aproximadamente tres meses. Ella refiere simplemente que “Se le está cayendo el cabello”. De inmediato ella nos manifiesta una queja que nosotros pensamos que es su principal preocupación, ella nos dice ¿Me iré a quedar calva?

La caída del cabello se puede definir como la falta de pelo en áreas donde éste debería crecer con normalidad.  Pese a que el cabello no tiene función vital en los seres humanos, sus connotaciones sociales y sexuales determinan que su caída provoca una gran preocupación, sobre todo en mujeres. Es importante reconocer que los pacientes suelen tener una percepción distinta a la que tenemos los médicos en cuantoacambios sutiles en la caída del cabello o que se haya puesto más fino, por esto, en medicina familiar siempre recomendamos tomar con seriedad las consultas del paciente y no minimizar el síntoma.  La caída del cabello puede ser algo muy importante sobre todo si el paciente que se queja es una mujer.

Hay varias causas que en medicina pueden provocar la caída del cabello. Sin embargo en la práctica si un paciente se queja de una caída del cabello en forma difusa, es decir, que no se le están cayendo en una zona en particular, no se le han formado especies de parches sin cabello, sino que en líneas generales el paciente se queja de que se le cae “todo el cabello”, en este caso hay dos diagnósticos que en la práctica son los más probables: La alopecia androgénica, y el efluviotelogénico. En esta paciente sospechamos desde el principio que se trataba de un Efluvio.

Cualquier evento traumático puede hacer que una gran cantidad de pelo comience a caerse, de hecho, uno de los motivos más comunes lleva este nombre de Efluvio Telógeno, y es:la caída del cabello que suele presentarse luego de dos meses a tres meses de algún evento traumático.Las causas más frecuentes son: parto, cirugías, accidentes, fiebre alta, enfermedades graves, dietas restrictivas e inclusive dejar de usar anticonceptivos orales. En el  caso de Karelis ella no lo recordaba pero durante esta conversación pudimos hacer conciencia que unos cuatro meses antes había comenzado una crisis en su matrimonio la cual la tenía muy preocupada y eso coincidió  precisamente con que ella dejara de utilizar los anticonceptivos orales que tenía 3 añostomándolos;Karelis no relacionaba esta situación con su reciente caída del cabello ya que habían pasado 4 meses desde aquel evento familiar, que aún no estaba resuelto.

Ademásde que la caída del Cabello era adquisición reciente y teníamos un evento traumático que la justificaba, simplemente verificamos que en realidad se le estaba cayendo el cabello. También solicitamos algunas pruebas de laboratorio: como unas pruebas tiroideas  y otras de rutina, sobre todo para ver la salud de la paciente y garantizar que no había alguna patología de base, y comenzamos lo que quizás era la tarea más difícil, en este caso era asegurar a la paciente que ese cabello volvería a crecer, tal vez no volvería a ser como antes, tal vez un poco másfino, pero sin duda alguna las probabilidades de que creciera eran muy altas. En muchas ocasiones se indica a estos pacientes diversos tipos de champuses, aminoácidos, vitaminas, calcio, etc., que solo funcionan como placebos, ya que el pelo simplemente volverá a crecer.

Para Karelis lo importante era que pudiéramos establecer una relación de confianza, que supiera que yo podría ser su médico de familia de aquí en adelante y ayudarla, quizás tratar el trastorno que había provocado su caída del cabello, explicarle que el cabello iba a volver a crecer pero necesitábamos atender su crisis de matrimonio, acompañarla en esa etapa que estaba viviendo de dificultad de relación de pareja y seguramente durante este acompañamiento que iba a durar lo más probable varios meses, el cabello volvería a crecer.

Dr. Carlos Miguel Atencio

Especialista en Medicina Familiar

JUANA TIENE MIEDO DE SUFRIR DE DIABETES

En Medicina Familiar utilizamos una clasificación para el diagnóstico  de nuestros pacientes, que no significa necesariamente que tengamos que ponerle el nombre de una enfermedad a todo lo que nos consulta.  De hecho es muy común  que en nuestra consulta acudan personas que sientan algunas molestias, algún padecimiento, alguna situación  personal o familiar, que no significa obligatoriamente que sufren  una enfermedad, pero sí que poseen algo que llamamos un problema de salud.  Gracias a la clasificación internacional de problemas y situaciones de salud que ha elaborado la Organización Mundial de Médicos de Familia (WONCA por sus siglas en inglés) es posible clasificar sistemáticamente a quienes nos consultan yque no necesariamente tienen una enfermedad.

Un ejemplo de esto, es el caso de Juana, una de mis pacientes.Tiene cerca de dos años acudiendo a mi consulta y además de otros diagnósticos hay uno en particular que le he asignado en nuestra consulta, Juana padece “miedo a enfermar”.  En efecto para Juana es muy  importante no enfermar, no solo porque ella toda su vidaha estado muy preocupada por la salud, sino también, que siendo una madre soltera de tres niños, el mayor de ellos con apenas 10 años de edad, siente un gran temor, una gran inquietud, una gran preocupación de no enfermar, tanto que esa queja se ha hecho presente en casi todas nuestras consultas y yo lo considero una situación de salud que debo atender en ella, a pesar de que no se trate de una enfermedad.

Como ejemplo de lo que he relatado, en la última consulta acudió con el resultado de una prueba de Glicemia (nivel de azúcar en la sangre) la cual ella se hizo con la finalidad de saber si tenía “azúcar en la sangre”. Para su sorpresa el bionalista que le entregóel resultado, le informó que tenía 130 de Glicemia lo cual significaba que ella era diabética. Para Juana ésto fue motivo de gran preocupación y acudió a mi consultapara mostrarme ese resultado.

Para iniciar nuestra consulta lo primero que hice fue investigar como se había tomado la muestra de sangre, en efecto ella la había tomado en la mañana, pero tenía apenas 4 horas de haber consumido alimentos. Ella consideraba que la muestra la había tomado en ayunas, pero en realidad para tomar una muestra adecuadamente y medir “el azúcar en la sangre” es necesario haber tenido 8 horas desde la última comida que se haya ingerido, ésto significa un ayuno.

Por otra parte también le informé a  Juana  lo siguiente: para hacer el diagnostico de diabetes, en efecto la cifra que se encuentre en el análisis de sangre debe ser

menor de 126 pero es necesario que los resultadossean obtenidos en dos exámenes diferentes, es decir, para hacer el diagnóstico de diabetes se requiere dos muestras tomadas en ayunas en fechas diferentes y haber obtenido más de 126. Para eliminar toda duda le pedimos a Juana que se repitiera la prueba, en esta oportunidad tomando las horas de ayuno adecuada y para nuestra alegría los resultados fueron menores de 100.

Lo anterior es un ejemplo de cómo en oportunidades una prueba de laboratorio mal interpretada puede convertirse en sí misma un problema de salud, por ese motivo es importante que todos tengamos un médico de confianza quien decida cuales pruebas debemos realizarnos y cada cuanto tiempo debemos hacerlo, esto con la finalidad de mantenernos sanos. Afortunadamente en este caso mi paciente no tiene diabetes pero sin embargo sigue padeciendo de un problema de salud muy particular, “miedo a enfermar”,  por lo cual seguir atendiéndola en nuestra consulta y poder atender a los otros miembros de la familia es el mejor tratamiento.

CONSEJOSSALUDABLES

¿Cuándo realizar una prueba de Glicemia en un adulto sano?

  1. Cuando tenga sobrepeso y algunos de los siguientes factores de riesgos:
  1. Inactividad Física.
  2. Pariente de primer grado con diabetes.
  3. Hipertensión Arterial.
  4. Colesterol HDL menor a 35mg/dl.
  5. Triglicéridos mayor a 250 mg/dl.
  6. Mujer con ovarios Poliquísticos.
  7. Historia de enfermedad Cardiovascular.
  1. En ausencia de estos criterios el examen debe comenzar a practicarse al alcanzar los 45 años de edad.
  2. Si el resultado es normal, el examen debe referirse cada tres años.

 

Dr. Carlos Miguel Atencio

Especialista en Medicina Familiar

Ese Molesto Hipo

Casi todos hemos padecido en algún momento de nuestras vidas de un episodio de hipo. A pesar de ser tan común, en realidad hasta la fecha no sabemos exactamente cuál es su función en el organismo y existe todavía mucha controversia.

Afortunadamente es un problema casi siempre benigno aunque a veces puede mantenerse en el tiempo y causar mucha incomodidad a quien lo padece, ya que inclusive puede llegar a imposibilitar que la persona concilie el sueño por la noche. Cuando el hipo dura más de 48 horas lo llamamos hipo persistente y en estos casos lo mejor es solicitar la valoración médica para poder descartar algunas enfermedades que puede acompañarse con hipo, así como también para que el médico pueda seleccionar el  tratamiento adecuado.  En estos casos muy probablemente el médico va a recetar algunos medicamentos e inclusive en casos  sumamente graves (que casi nunca se ven), es necesario recurrir a una infiltración de un nervio llamado frénico, lo cual debe realizarse por un cirujano experimentado y con el paciente hospitalizado.  En este artículo nos referiremos fundamentalmente  a cómo tratar el hipo que generalmente padecemos o vemos en nuestros familiares, el que no es persistente y se resuelve generalmente en unas pocas horas.

COMO PODEMOS TRATAR EL HIPO EN NUESTRAS CASAS

Durante mucho tiempo se han propuesto muchos remedios caseros para controlar el hipo.  La mayoría de esas recomendaciones no tienen ninguna base científica y si dan resultado es porque simplemente el hipo se iba a quitar de todas maneras. No obstante existen algunas medidas que sí tienen alguna base médica para tratar el hipo en la casa, le referiremos tres de ellas:

  1. Beber un vaso de agua de manera rápida, tragar pan seco o tostado, hielo picado o azúcar.  Todo esto desencadena un reflejo que puede ayudar  a que el hipo desaparezca.
  2. Aguantar la respiración o bien respirar dentro de una bolsa de papel. Ambas cosas aumentan la concentración del dióxido de carbono en las arterias y este aumento de concentración inhibe el hipo.
  3. Una maniobra un poco más agresiva seríaindicarle al pacienteque coloque uno de sus dedos en la parte de atrás de la faringe. Esta maniobra estimula el reflejo del vómito y en muchas oportunidades luego de hacerlo el paciente además de experimentar las náuseas momentáneas también desaparece su hipo molesto.

Dr. Carlos Miguel Atencio

Especialista en Medicina Familiar