JUANA TIENE MIEDO DE SUFRIR DE DIABETES

En Medicina Familiar utilizamos una clasificación para el diagnóstico  de nuestros pacientes, que no significa necesariamente que tengamos que ponerle el nombre de una enfermedad a todo lo que nos consulta.  De hecho es muy común  que en nuestra consulta acudan personas que sientan algunas molestias, algún padecimiento, alguna situación  personal o familiar, que no significa obligatoriamente que sufren  una enfermedad, pero sí que poseen algo que llamamos un problema de salud.  Gracias a la clasificación internacional de problemas y situaciones de salud que ha elaborado la Organización Mundial de Médicos de Familia (WONCA por sus siglas en inglés) es posible clasificar sistemáticamente a quienes nos consultan yque no necesariamente tienen una enfermedad.

Un ejemplo de esto, es el caso de Juana, una de mis pacientes.Tiene cerca de dos años acudiendo a mi consulta y además de otros diagnósticos hay uno en particular que le he asignado en nuestra consulta, Juana padece “miedo a enfermar”.  En efecto para Juana es muy  importante no enfermar, no solo porque ella toda su vidaha estado muy preocupada por la salud, sino también, que siendo una madre soltera de tres niños, el mayor de ellos con apenas 10 años de edad, siente un gran temor, una gran inquietud, una gran preocupación de no enfermar, tanto que esa queja se ha hecho presente en casi todas nuestras consultas y yo lo considero una situación de salud que debo atender en ella, a pesar de que no se trate de una enfermedad.

Como ejemplo de lo que he relatado, en la última consulta acudió con el resultado de una prueba de Glicemia (nivel de azúcar en la sangre) la cual ella se hizo con la finalidad de saber si tenía “azúcar en la sangre”. Para su sorpresa el bionalista que le entregóel resultado, le informó que tenía 130 de Glicemia lo cual significaba que ella era diabética. Para Juana ésto fue motivo de gran preocupación y acudió a mi consultapara mostrarme ese resultado.

Para iniciar nuestra consulta lo primero que hice fue investigar como se había tomado la muestra de sangre, en efecto ella la había tomado en la mañana, pero tenía apenas 4 horas de haber consumido alimentos. Ella consideraba que la muestra la había tomado en ayunas, pero en realidad para tomar una muestra adecuadamente y medir “el azúcar en la sangre” es necesario haber tenido 8 horas desde la última comida que se haya ingerido, ésto significa un ayuno.

Por otra parte también le informé a  Juana  lo siguiente: para hacer el diagnostico de diabetes, en efecto la cifra que se encuentre en el análisis de sangre debe ser

menor de 126 pero es necesario que los resultadossean obtenidos en dos exámenes diferentes, es decir, para hacer el diagnóstico de diabetes se requiere dos muestras tomadas en ayunas en fechas diferentes y haber obtenido más de 126. Para eliminar toda duda le pedimos a Juana que se repitiera la prueba, en esta oportunidad tomando las horas de ayuno adecuada y para nuestra alegría los resultados fueron menores de 100.

Lo anterior es un ejemplo de cómo en oportunidades una prueba de laboratorio mal interpretada puede convertirse en sí misma un problema de salud, por ese motivo es importante que todos tengamos un médico de confianza quien decida cuales pruebas debemos realizarnos y cada cuanto tiempo debemos hacerlo, esto con la finalidad de mantenernos sanos. Afortunadamente en este caso mi paciente no tiene diabetes pero sin embargo sigue padeciendo de un problema de salud muy particular, “miedo a enfermar”,  por lo cual seguir atendiéndola en nuestra consulta y poder atender a los otros miembros de la familia es el mejor tratamiento.

CONSEJOSSALUDABLES

¿Cuándo realizar una prueba de Glicemia en un adulto sano?

  1. Cuando tenga sobrepeso y algunos de los siguientes factores de riesgos:
  1. Inactividad Física.
  2. Pariente de primer grado con diabetes.
  3. Hipertensión Arterial.
  4. Colesterol HDL menor a 35mg/dl.
  5. Triglicéridos mayor a 250 mg/dl.
  6. Mujer con ovarios Poliquísticos.
  7. Historia de enfermedad Cardiovascular.
  1. En ausencia de estos criterios el examen debe comenzar a practicarse al alcanzar los 45 años de edad.
  2. Si el resultado es normal, el examen debe referirse cada tres años.

 

Dr. Carlos Miguel Atencio

Especialista en Medicina Familiar